Las fusiones marcan el ritmo aerocomercial

 

Al acuerdo entre Delta y Northwest ahora se podría sumar el de United y US Airways. Por ahora, Continental se mantiene al margen.

 
 

 

Tras los rumores y conjeturas, finalmente, las compañías aéreas estadounidenses Delta y Northwest han anunciado su fusión, que todavía está pendiente de las autorizaciones pertinentes de la Administración y del accionariado.

Se trata de un movimiento importante desde el punto de vista económico, ya que se crea así la primera compañía aérea del mundo, con una facturación de aproximadamente u$s 35.000 millones, operando cerca de 800 aviones en 390 destinos repartidos por 67 países.

“La fusión de estas dos aerolíneas no es ninguna sorpresa para la industria aérea, aseguró Michael Blunt, vicepresidente de Comunicación Corporativa de la alianza Oneworld.

El grupo aglutina 10 aerolíneas en todo el mundo, entre las que destaca American Airlines, la más grande antes de la fusión entre Delta y Northwest.

"Desde el punto de vista de las aerolíneas no representa un gran cambio porque Delta y Northwest forman parte de Sky Team, así que ya trabajaban juntos y eran competencia para Oneworld", afirmó Michael Blunt.

Y aseguró que la nueva fusión no representa un riesgo para el mercado de American Airlines.

Lo que Blunt explica como la “consolidación” de la industria aérea es una tendencia internacional, dijo.

En Europa, Air France y KLM se fusionaron en 2004, en lo que fue la primera fusión trasnacional en el mundo. Regulaciones internacionales impiden que aerolíneas de distintos países se fusionen, no obstante, como empresas de países miembros de la Unión Europea, lograron concretar el acuerdo. Por su parte, Alitalia ha estado buscando un comprador desde hace varios meses.

En España, Iberia está pendiente de que las autoridades estadounidenses le otorguen la inmunidad antimonopolio para profundizar su relación con American Airlines. Aún no hay una fecha fija para tener ‘luz verde’, pero el proceso suele tardar un año, así que teniendo en cuenta el momento en el que Iberia lo solicitó, podría estar listo en septiembre de este mismo ejercicio.

La aerolínea no estudia emprender vuelos desde otras ciudades europeas hacia Estados Unidos, sino que su estrategia en este sentido será crecer en el país norteamericano con rutas desde ciudades españolas y reforzando su estrategia con American.

Por su parte, la aerolínea British Airways confirmó que está explorando “oportunidades de cooperación” con las compañías estadounidenses American Airlines, miembro de su misma alianza Oneworld, y la rival Continental Airlines, que pertenece a la alianza SkyTeam liderada por el grupo Air France-KLM.

En un escueto comunicado, la aérea británica no proporciona más detalles sobre las negociaciones que pueda estar manteniendo con las compañías norteamericanas.

Esta clase de movimientos de las compañías aéreas en tiempos de crisis están modelando el sector y hacen que el transporte aéreo evolucione según las necesidades de la demanda y el estado del mercado energético al que está tan fuertemente vinculado.

Cautela

Por eso, es de esperar más fusiones y acuerdos entre compañías buscando fortaleza y buen posicionamiento.

Es así como United y US Airways están en conversaciones avanzadas con expectativas de anunciar en dos semanas que se van a fusionar, dijo a The Associated Press una fuente al tanto de las negociaciones.

Las dos aerolíneas aceleraron sus charlas luego que Continental Airlines sorprendió a United al cancelar el intento de acuerdo con la compañía.

La fuente pidió no ser identificada a causa de lo delicado de las conversaciones. Seguía siendo muy difícil predecir cuándo se anunciaría un acuerdo. Cualquiera de las partes podría decidir buscar en lugar de ello una alianza, o simplemente abandonar el proceso, como lo hizo Continental, al anunciar que no se fusionará con ninguna otra aerolínea.

En efecto, la aérea difundió entre sus más de 45.000 empleados un mensaje de Larry Kellner, presidente del Consejo de Administración y director general ejecutivo, y de Jeff Smisek, su presidente, en el que aclaran que la compañía no se fusionará con ninguna otra, a pesar del entorno desfavorable que en estos momentos vive la industria aérea de ese país.

"Nuestra recomendación, así como la decisión cuidadosamente meditada del Consejo de Administración, son el resultado de una evaluación exhaustiva de nuestras alternativas estratégicas, con la participación y el apoyo del equipo directivo y la asesoría de expertos externos a Continental en relación con los aspectos jurídicos y financieros”, añade el documento.

Además, asegura: “El Consejo consideró minuciosamente todos los riesgos y beneficios de una fusión con otra aerolínea y determinó que, en estos momentos, los riesgos que implica una fusión son mayores que las posibles recompensas, en comparación con la decisión de Continental de seguir operando en forma autónoma. No obstante, continuaremos evaluando posibles alianzas, así como nuestra membresía en SkyTeam. Estamos considerando alternativas a SkyTeam y evaluando detenidamente cuál, entre las principales alianzas globales, resultaría la más conveniente para Continental a largo plazo”.

Todas las líneas aéreas en los Estados Unidos, y Continental no es la excepción, se encuentran sometidas a una presión enorme debido a los elevados precios del combustible, a la desaceleración de la economía nacional y a la debilidad del dólar.

En un entorno tan adverso como el actual, Continental quiere apunta a ajustar su modelo de negocios para garantizar sortear con éxito esta difícil coyuntura.